martes, 19 de marzo de 2013

La condena del bautismo


La Iglesia católica está muy presente en la vida de todos los españoles. Al ser España un país tradicionalmente católico, la mayoría de las personas son bautizadas al poco tiempo de nacer, por la libre elección de sus padres. Según el barómetro de septiembre de 2011 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un 73,4% se declara católico y un 13,6% es practicante y acude al os oficios religiosos casi todos los domingos y festivos. La Iglesia católica cuenta como católicos a todos los bautizados. Por lo tanto, quien no practica sigue formando parte de ella.

Es posible abandonar la Iglesia mediante la apostasía, realizada ante la autoridad eclesiástica competente. Y aun habiendo realizado esta declaración conforme al derecho canónico, el vínculo sacramental de pertenencia a la Iglesia dado por el bautismo permanece. La excomunión, por su parte, es la expulsión de una persona de una confesión religiosa. Pero durante este periodo, el afectado sigue formando parte de la comunidad. Por lo tanto, ateos o creyentes, todos católicos.

Estos datos son los que hay que tener en cuenta cuando abres un periódico un día determinado y te das cuenta de que la sección internacional ha desaparecido para convertirse en una oda al padre de la comunidad de “creyentes” por haber abandonado su cargo. Semanas después, el mundo se paraliza para estar pendiente del color de una “fumata”. Si se trata del papa, ¿qué importan las guerras de Malí, Siria o Israel? En un país con tanto católico, lo que importa es el color: blanco o negro.

martes, 12 de marzo de 2013

Hugo Chávez


El pasado martes 5 de marzo el cáncer se cobró la vida de Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela desde 1999. Su muerte, lejos de llorarse en silencio, ha llenado las calles con toda aquella gente a la que le cambió la vida. Toda esa gente que hace 14 años se moría de hambre y a la que hoy no le falta el pan. Este cambio, y este amor de su pueblo, solo los pudo conseguir gracias a que la fortuna le regaló un pozo rebosante de petróleo. Sin embargo, fueron sus decisiones sobre qué hacer con esa fuente de riqueza lo que cambió la cara del país.

Pero como no es oro todo lo que reluce, no debemos olvidar que, durante su mandato, Venezuela se convirtió en uno de los países con más asesinatos del mundo. Además, según los organizadores internacionales de policía, el país se ha convertido en un imán para falsificadores, blanqueadores de dinero y traficantes de seres humanos, armas y drogas. Y la ONU señala a Venezuela como principal proveedor de drogas de Europa. Llegados a este punto, uno no sabe si entronizar al líder o encerrarle en prisión.

Sin embargo, si hay un calificativo que se tiene que eliminar de la escena cuando hablamos de Hugo Chávez es el de dictador. No se puede considerar dictador a una persona que ganó las elecciones ocho veces consecutivas. Es cierto que, una vez en el poder, hizo todo lo posible para consolidarse en él, cosas que analizadas desde nuestro sistema democrático veríamos ilegales. Pero los votos son los votos, y esa es la principal diferencia entre un presidente y un dictador. El 55% de este país le dice a toda la comunidad internacional que su líder no era un dictador, sino una persona amada y respetada con sus luces y sus sombras.

martes, 5 de marzo de 2013

Naufragio electoral


El resultado de las elecciones italianas no augura un buen futuro ni para Italia ni para el resto de Europa. A pesar de que la coalición de centroizquierda, liderada por Bersani (Partido Democrático), se impone como primera fuerza política, tan solo le saca tres escaños al partido de centroderecha, liderado por Berlusconi (Pueblo de la Libertad). ¿Deberían asustarse los italianos de que un imputado por inducir a menores a prostituirse se convierta en la segunda fuerza política de un país europeo?

Pero la cosa no queda ahí. La imagen de la tercera fuerza de Italia (Movimiento 5 Estrellas) ha resultado ser el cómico Beppe Grillo. Y con cómico, quiere decirse que se dedica a la comedia, no que se presentara a unas elecciones sin conocer al resto de militantes de su partido. Claro que, visto el panorama, tampoco sería de extrañar que utilizara las urnas para darse propaganda. Peor sería si las utilizara para conseguir sexo con jovencitas.

Ahora el gran miedo de Europa, alentado por la canciller de Alemania, Angela Merkel, es que este circo se traslade al resto de países. Resulta complicado imaginarse a José Mota presentándose a las elecciones generales, aunque poco importaría. La historia de España es la historia de un país que nunca aprende. Así que mientras que en Italia los políticos de verdad, como Bersani, naufragan entre una marea inconexa de votos, en España los votantes seguirán al bipartidismo insano que conduce a la deriva, cada vez más cerca del abismo, sabiendo que se acerca pero sin “poder” evitarlo. ¿Es acaso peor un cómico que habla con el pueblo que un presidente del gobierno que se esconde de él?